Es uno de los Ancistrus más bellos y buscados por los acuaristas avanzados. Se distingue por su cuerpo negro azabache cubierto de finos puntos blancos radiantes y, lo más característico, una banda blanca intensa en el borde de la aleta dorsal y caudal que persiste en la edad adulta si se mantienen las condiciones ideales. Proviene de aguas negras amazónicas, lo que lo hace más exigente que sus parientes más comunes.