Un aireador (o bomba de aire) es un equipo externo que introduce aire del ambiente al acuario a través de una manguera. Aunque la gente suele creer que las burbujas son las que oxigenan directamente el agua, el verdadero secreto está en la superficie: las burbujas rompen la tensión superficial del agua, generando un movimiento constante que facilita el intercambio gaseoso (entra oxígeno, sale dióxido de carbono).
Son motores simples, de bajo consumo eléctrico y vitales para mantener la estabilidad biológica, especialmente en acuarios sobrepoblados, con altas temperaturas o durante tratamientos médicos.