Es un ejemplar originario de las cuencas del río Amazonas, el río Esequibo y el río Oyapoque, en Sudamérica. Presenta un cuerpo sumamente alargado, en forma de cinta y comprimido lateralmente; destaca por sus grandes escamas que, al alcanzar la madurez, exhiben un brillo plateado metálico con reflejos irisados que pueden variar entre el azul, el verde y el rosa. Posee una aleta dorsal y anal que se extienden casi hasta la aleta caudal, y una boca súpera muy característica con dos barbillones en la punta de la mandíbula inferior que actúan como órganos sensoriales. Es un depredador de superficie capaz de saltar fuera del agua para capturar insectos y pequeñas presas en las ramas bajas de los árboles.