Es un ejemplar originario de la cuenca del Río de la Plata, el río Paraná y el río Paraguay, habitando zonas de aguas lentas y sustratos arenosos. Presenta un cuerpo alto y comprimido lateralmente; este ejemplar destaca por la presencia de una prominente giba nucal en los machos adultos, la cual comienza justo encima de los ojos y le otorga un perfil cefálico muy vertical y característico. Su coloración base es ocre o amarillenta, con escamas que presentan reflejos dorados y turquesas, y una serie de barras verticales oscuras que se hacen más evidentes según su estado de ánimo. Es un comedor de tierra (Geophaginae) que pasa gran parte del tiempo filtrando el sustrato en busca de alimento.