Es un ejemplar nativo de los ríos de montaña de la isla de Borneo, diseñado evolutivamente para adherirse a las superficies ante corrientes extremas. Presenta un cuerpo deprimido dorso-ventralmente y aletas pectorales y pélvicas transformadas en una ventosa circular succionadora; este ejemplar destaca por su patrón de coloración base oscuro con finas motas o rayas claras, coronado por una aleta caudal que exhibe un tono rojizo o anaranjado vibrante (de ahí su nombre). Posee una boca inferior adaptada para raspar el biofilm y las algas de las rocas, moviéndose con saltos rápidos y precisos sobre las superficies lisas.