| ORIGEN | TIPO | CRECIMIENTO | ALTO | PLANO | LUZ | TEMP. | PH | CO2 | DIFICULTAD |
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| ORIGEN | TIPO | CRECIMIENTO | ALTO | PLANO |
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| LUZ | TEMP. | PH | CO2 | DIFICULTAD |
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Iluminación: Es su requerimiento más crítico. Necesita iluminación alta para prosperar. Si la luz es insuficiente, los tallos se estiran demasiado (etiolación), las distancias entre nudos se alargan y la planta termina perdiendo las hojas de la base, quedando con un aspecto "pelado".
Plantación: Se debe plantar enterrando los tallos individualmente en un sustrato nutritivo o arena fina, dejando un par de centímetros entre cada tallo para que la luz llegue a las partes bajas. Al ser una planta de tallo, consume muchos nutrientes de la columna de agua.
Agua y Temperatura: Prefiere aguas ligeramente ácidas y blandas, aunque se adapta a aguas neutras. Es importante que el agua esté muy limpia; las partículas en suspensión se depositan fácilmente en sus hojas finas, favoreciendo la aparición de algas que pueden asfixiarla.
CO2 y Nutrición: Aunque puede crecer sin CO2 , el aporte de este gas y un abonado líquido regular (especialmente hierro y potasio) hará que los abanicos de hojas sean mucho más grandes, densos y de un verde lima vibrante.
Mantenimiento: Debido a su crecimiento muy rápido, requiere podas frecuentes. Si llega a la superficie, empezará a crecer de forma rastrera y sombreará al resto del acuario.
Propagación: Muy sencilla. Solo hay que cortar la parte superior del tallo (unos 10-15 cm) y volver a plantarla en el sustrato. El tallo original podado sacará nuevos brotes laterales, haciendo el macizo más denso.