Es un ejemplar producto de una crianza controlada, donde se prioriza la estructura ósea y la pureza del color. Presenta un cuerpo robusto, alargado y con una musculatura bien definida; este ejemplar destaca por su coloración vibrante, ya sea en tonos rojos sólidos, naranjas profundos o el patrón sarasa (blanco y rojo) con divisiones de color bien marcadas. Posee escamas metálicas de gran brillo y una aleta caudal sencilla pero de base fuerte que le otorga un nado potente y estable. Al ser un ejemplar de tamaño mediano, ya ha superado las etapas de mayor vulnerabilidad y muestra el potencial real de su genética.