Los ejemplares grandes han alcanzado su máximo potencial cromático: el amarillo eléctrico es profundo y uniforme, y el ribete negro de la aleta dorsal se vuelve mucho más grueso y definido, especialmente en los machos dominantes. A este tamaño, su comportamiento territorial está más asentado, pero siguen siendo de los Mbunas más tolerantes. Su presencia en el acuario es imponente, llenando de luz las estructuras rocosas y demostrando una gran inteligencia al interactuar con su entorno y con otros habitantes de su misma escala.
Resumen de Cuidados Al ser adultos, la estabilidad de los parámetros es crucial; requieren un mantenimiento riguroso del pH alcalino y una dureza alta para evitar el estrés. Es fundamental que el acuario cuente con rocas grandes y pesadas que formen cuevas donde puedan establecer su territorio. Su dieta debe ser rica en materia vegetal para evitar problemas digestivos (como el "Malawi bloat"), utilizando pellets específicos para cíclidos africanos y aportes de espirulina. A diferencia de los jóvenes, los adultos grandes tienen una jerarquía clara, por lo que se recomienda un espacio amplio para evitar persecuciones constantes.