Resumen de Cuidados
Al ser ejemplares de origen salvaje, son peces que requieren un acuarista con paciencia. Necesitan un acuario densamente plantado, con muchas sombras, plantas flotantes y troncos que liberen taninos (agua ambarina), ya que la luz fuerte los estresa y hace que pierdan su color naranja. Son pacíficos pero muy territoriales entre machos, por lo que lo ideal es un harén (un macho con varias hembras) o una pareja confirmada. Su alimentación puede ser el mayor reto: al ser salvajes, a menudo rechazan las escamas o pellets secos al principio. Es fundamental ofrecerles alimento vivo o congelado como larva roja, artemia o daphnia para que muestren todo su esplendor y salud.