| ORIGEN | TIPO | CRECIMIENTO | ALTO | PLANO | LUZ | TEMP. | PH | CO2 | DIFICULTAD |
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| ORIGEN | TIPO | CRECIMIENTO | ALTO | PLANO |
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| LUZ | TEMP. | PH | CO2 | DIFICULTAD |
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Plantado y Adaptación: Al plantarla, asegúrate de no enterrar demasiado el centro de la roseta, ya que esto puede provocar su pudrición. Es una planta que tarda en adaptarse; durante las primeras semanas es normal que su crecimiento sea nulo hasta que desarrolla un sistema radicular fuerte.
Iluminación: Requiere una iluminación media a alta. Si la luz es insuficiente, las hojas inferiores tienden a amarillear y la planta pierde su vigor. Bajo buena luz, las hojas crecen largas y con un brillo satinado muy saludable.
Nutrición y CO2: Aunque puede sobrevivir sin él, la inyección de CO2 es altamente recomendada para esta especie. Un aporte regular de fertilizante líquido (especialmente potasio y hierro) evitará que las puntas de las hojas se vuelvan marrones.
Corriente de Agua: Le encanta estar en zonas con buena circulación. Sus hojas flexibles están diseñadas para moverse con la corriente, lo que además ayuda a mantenerlas limpias de detritos y algas filamentosas.
Temperatura: Prefiere aguas templadas. No tolera muy bien el calor extremo (por encima de los 27°C de forma constante), por lo que es ideal para acuarios con una temperatura controlada.
Mantenimiento: Las hojas viejas o dañadas deben cortarse lo más cerca posible de la base. No es una planta que se extienda rápidamente por estolones como la Vallisneria, por lo que mantiene su ubicación de forma muy prolija.