Aunque su nombre asuste un poco, no es un "gigante" en términos absolutos (comparado con un Oscar, por ejemplo), pero sí lo es dentro de la familia de los Danios. Su cuerpo es alargado, robusto y está diseñado para la velocidad. Su coloración es una obra de arte geométrica: una base plateada con reflejos azul acero y líneas horizontales amarillas o doradas que se rompen en pequeñas motas cerca de las agallas. Es un pez que nunca está quieto; ver un cardumen de Danios Gigantes es ver un destello azul constante atravesando el tanque de punta a punta.
Resumen de Cuidados El requisito número uno para este pez es el espacio de nado horizontal. No son aptos para acuarios cúbicos; necesitan tanques de al menos 100-120 cm de largo para poder desarrollar su velocidad sin chocar con los cristales. Son peces de cardumen estricto y su comportamiento cambia radicalmente (se vuelven menos asustadizos y menos molestos con otros peces) si están en un grupo de al menos 6 a 8 ejemplares.
Dato vital: Son saltadores profesionales. Es obligatorio tener el acuario bien tapado, ya que cualquier asombro o
juego puede terminar con el pez en el suelo. Su dieta es sencillísima, ya que son omnívoros voraces que aceptan cualquier tipo de escama, pellet o alimento congelado que flote o caiga lentamente por la columna de agua.