| ORIGEN | TIPO | CRECIMIENTO | ALTO | PLANO | LUZ | TEMP. | PH | CO2 | DIFICULTAD |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| ORIGEN | TIPO | CRECIMIENTO | ALTO | PLANO |
|---|---|---|---|---|
| LUZ | TEMP. | PH | CO2 | DIFICULTAD |
|---|---|---|---|---|
Iluminación y Color: Es la clave con esta especie. Para obtener esos tonos anaranjados y rojizos, requiere una iluminación alta. Si la luz es insuficiente, la planta se mantendrá de un color verde pálido y los tallos inferiores tenderán a perder las hojas por falta de llegada lumínica.
Nutrición y CO2: Es una planta exigente. El aporte de CO2 es prácticamente obligatorio para que crezca sana y con tallos robustos. Además, es muy sensible a la falta de micronutrientes; un buen abonado de Hierro (Fe) es fundamental para potenciar su coloración roja.
Calidad del Agua: Prefiere aguas blandas y ligeramente ácidas. Es sensible a la acumulación de detritos sobre sus hojas finas, por lo que una buena filtración y cambios de agua regulares son esenciales para evitar que aparezcan algas filamentosas entre sus tallos.
Poda y Forma: Al ser una planta de tallo, responde muy bien a la poda. Si se corta la punta, la planta tiende a ramificarse, permitiendo crear arbustos muy densos. Debido a su tamaño intermedio, es perfecta para la zona de transición entre el frente y el fondo.
Sensibilidad: Es propensa a sufrir ante cambios bruscos en la química del agua o ante el uso excesivo de ciertos alguicidas líquidos (como el glutaraldehído). Se recomienda estabilidad total una vez establecida.
Propagación: Muy sencilla mediante el corte y replantado de esquejes. Los brotes laterales que surgen tras la poda también pueden separarse para colonizar nuevas zonas.