El Gastrodermus pygmaeus (mundialmente conocida como Corydora Pigmea) es la más pequeña y, para muchos, la más carismática de su grupo. Originaria de la cuenca del río Madeira en Brasil, esta especie es el ejemplo perfecto de "pequeña pero poderosa". A diferencia de las corydoras tradicionales que se arrastran por el fondo, la Pigmea es una nadadora incansable de la zona media, donde se agrupa en cardúmenes cerrados que se mueven con una sincronización asombrosa. Su cuerpo es de un gris plateado delicado, atravesado por una línea negra horizontal muy definida que recorre todo su flanco hasta la cola, dándole una apariencia minimalista y moderna.
Resumen de Cuidados Debido a su tamaño diminuto, la Corydora Pigmea debe mantenerse en cardúmenes grandes (mínimo 10-12 ejemplares), ya que en grupos pequeños se vuelven extremadamente asustadizas y pasan todo el día escondidas. Es fundamental que el acuario tenga zonas con plantas de hojas anchas (como Anubias o Echinodorus), ya que les encanta descansar sobre ellas como si fueran pequeñas repisas. Aunque pasan mucho tiempo nadando, siguen necesitando un sustrato de arena fina para cuando bajan a buscar alimento, evitando así daños en sus barbillones. Su dieta debe ser de partículas muy pequeñas; los micro-gránulos son buenos, pero prosperan mejor con nauplios de artemia, microgusanos o daphnia tamizada. Al ser tan pequeñas, son ideales para acuarios plantados con gambas (Neocaridinas), ya que son de los pocos peces que difícilmente atacarán a las crías de gamba.