Neolamprologus Brichardi
| ORIGEN | TEMPERATURA | PH / GH | ACUARIO | TAMAÑO | DIFICULTAD |
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| ORIGEN | TEMPERATURA | PH/GH |
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| ACUARIO | TAMAÑO | DIFICULTAD |
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Aunque su apariencia es delicada, el Brichardi es un pez valiente y territorial que requiere condiciones de agua muy específicas.
Agua del Tanganyika: Como todos los cíclidos de este lago, necesitan aguas muy alcalinas y duras. Es fundamental mantener la estabilidad del pH por encima de 8.0. El uso de sustratos calcáreos y rocas volcánicas o calizas es altamente recomendable para ayudar a mantener estos parámetros.
Arquitectura de Rocas: Su hábitat natural son las zonas rocosas. En el acuario, se deben crear pilas de rocas estables con muchas grietas y cuevas. Cada pareja elegirá una cueva como centro de su territorio y la defenderá con determinación.
Comportamiento de Colonia: Son peces ideales para mantener en un acuario específico de especie (específicos). Al reproducirse, no expulsan a los jóvenes, sino que estos permanecen en el territorio defendiendo a sus hermanos más chicos. Con el tiempo, esto crea una jerarquía social compleja que ocupa todo el acuario.
Agresividad Territorial: A pesar de su nombre pacífico, durante la época de cría pueden volverse muy agresivos con otros habitantes. Si se mantienen en un acuario comunitario de cíclidos del Tanganyika, este debe ser lo suficientemente grande para que la colonia de Brichardis no arrincone al resto.
Alimentación: Son omnívoros con tendencia carnívora. Aceptan bien pellets y escamas de alta calidad, pero su dieta debe complementarse con alimento congelado o vivo como artemia, cyclops o mysis para potenciar el crecimiento de sus aletas filamentosas.
En Juana's consideramos al Neolamprologus brichardi como el "aristócrata" del Tanganyika. Lo que más nos cautiva es su lealtad familiar; ver a tres generaciones de peces trabajando juntas para defender un solo nido es una de las mayores recompensas del acuarismo responsable. Es una especie que transforma el acuario en un cuadro vivo de comportamiento social, demostrando que la belleza de un pez es solo el principio de una historia mucho más profunda.