Rasbora trilineata
| ORIGEN | TEMPERATURA | PH / GH | ACUARIO | TAMAÑO | DIFICULTAD |
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| ORIGEN | TEMPERATURA | PH/GH |
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| ACUARIO | TAMAÑO | DIFICULTAD |
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La "Tijera" es una especie todoterreno, pero para que despliegue su nado característico con total vitalidad, conviene tener en cuenta algunos puntos:
Dinámica de Grupo: Es un pez de cardumen que necesita la compañía de sus semejantes para no estresarse. Se recomienda un grupo de al menos 8 ejemplares. En comunidad, se vuelven mucho más audaces y ocupan con confianza la zona media y superior del tanque.
El "Efecto Tijera": Para apreciar el juego de sus aletas, necesitan espacio longitudinal. Son nadadores rápidos que disfrutan de acuarios alargados donde puedan realizar carreras cortas y giros bruscos, que es donde más se luce el patrón de su cola.
Seguridad en la Superficie: Tienen una gran capacidad de salto, una adaptación natural para escapar de depredadores en los arroyos asiáticos. Es vital que el acuario esté bien tapado, ya que cualquier susto puede terminar con un ejemplar fuera del agua.
Decoración y Contraste: Aunque se adaptan a casi cualquier entorno, su cuerpo translúcido resalta de forma magistral contra fondos oscuros y plantas altas que lleguen a la superficie, como las Vallisnerias.
Alimentación: Son omnívoros muy activos a la hora de comer. Aceptan escamas y gránulos de calidad, pero agradecerán enormemente el aporte de alimento seco-frizado o congelado, lo que les ayuda a mantener esa energía inagotable que los caracteriza.
Lo que más nos fascina de este pez es la "señalética" que lleva en la cola. Esas marcas blancas y negras no son solo estéticas; funcionan como un faro para que el cardumen se mantenga unido en aguas que, en la naturaleza, pueden ser un poco turbias. Es increíble observar cómo, incluso en un ambiente tranquilo, mantienen esa coordinación rítmica de abrir y cerrar las aletas caudales al unísono. Es una de esas especies que recomendamos cerrar los ojos y simplemente escuchar el suave chapoteo que hacen en la superficie, recordándonos la vida vibrante que esconden los ríos de Sumatra. Un clásico que nunca pasa de moda por su elegancia mecánica y su nobleza.