Potamotrygon motoro
| ORIGEN | TEMPERATURA | PH / GH | ACUARIO | TAMAÑO | DIFICULTAD |
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| ORIGEN | TEMPERATURA | PH/GH |
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| ACUARIO | TAMAÑO | DIFICULTAD |
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Aunque es más adaptable que otras rayas, la Motoro sigue siendo un pez exigente que no perdona errores en el mantenimiento del sistema.
Sustrato y Base: Al pasar la mayor parte del tiempo en el fondo, es vital que el acuario tenga una base de arena de sílice fina y redondeada. Un sustrato grueso o cortante puede provocar lesiones graves e infecciones en su vientre, además de impedirles su comportamiento natural de enterrarse.
Filtración de Alto Rendimiento: Debido a su dieta carnívora y su tamaño, generan una gran cantidad de residuos. Es indispensable un sistema de filtración sobredimensionado (preferentemente un Sump) y una rutina estricta de cambios de agua semanales para mantener los nitratos en niveles mínimos.
Dieta Proteica: Son cazadoras activas. Su alimentación debe basarse en alimento fresco o congelado, como camarones pelados, trozos de pescado, mejillones y lombrices. Algunos ejemplares pueden aceptar pellets específicos para peces de fondo de alta gama, pero la base debe ser proteica y variada.
Seguridad Térmica: Las rayas suelen pegarse a los cristales y recorrer todo el tanque. Es obligatorio que los calentadores estén protegidos por rejillas o colocados dentro del Sump para evitar quemaduras directas en el disco del animal.
Precaución con el Aguijón: Como todas las rayas de la familia Potamotrygonidae, poseen un aguijón venenoso en la cola que mudan periódicamente. El manejo del ejemplar y la limpieza del fondo deben realizarse con suma cautela y respeto.
Lo que más nos cautiva de la Motoro es esa mirada inquisitiva que tiene; sus ojos sobresalen del disco y parecen seguir cada movimiento que hacemos fuera del agua. Es fascinante ver cómo utiliza los bordes de su cuerpo para "caminar" sobre la arena o para atrapar su comida, creando una especie de vacío que impide que su presa escape. Es un animal que requiere un espacio acorde a su majestuosidad, pero que recompensa al acuarista con un comportamiento sumamente sociable y elegante. Para los que disfrutamos de la fauna sudamericana, tener un ejemplar sano de Motoro es como tener un pedacito de la selva amazónica latiendo en nuestro propio hogar.