Pterophyllum scalare
| ORIGEN | TEMPERATURA | PH / GH | ACUARIO | TAMAÑO | DIFICULTAD |
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| ORIGEN | TEMPERATURA | PH/GH |
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| ACUARIO | TAMAÑO | DIFICULTAD |
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El Full Platinum es un pez agradecido y resistente, pero su coloración clara exige ciertos detalles para lucir en su máximo esplendor.
Efecto de la Iluminación: Para apreciar el verdadero tono "platino", se recomienda una iluminación LED de espectro completo. Las luces con un ligero toque de blanco frío resaltarán los reflejos metálicos de sus escamas, mientras que una luz muy cálida podría hacerlo ver amarillento.
Altura Innegociable: Como todo escalar de calidad, requiere un acuario con una altura mínima de 50 cm. Esto permite que sus aletas se desarrollen de forma vertical y elegante, evitando que se doblen por falta de espacio.
Calidad del Agua: Al ser un pez de color tan claro, cualquier imperfección en la piel se nota rápidamente. Mantener el agua libre de partículas en suspensión y con nitratos bajos es clave para que su blanco se mantenga inmaculado y brillante.
Alimentación para el Brillo: Aunque aceptan escamas de buena calidad, el uso de alimento congelado (como artemia o larva blanca) aporta los nutrientes necesarios para que la mucosa y las escamas mantengan esa iridiscencia metálica característica.
Contraste Visual: Para que el pez no se "lave" visualmente, lo ideal es mantenerlo en acuarios con fondos oscuros (negro o azul profundo) y abundantes plantas verdes. El contraste entre el blanco metálico y el verde del follaje crea una armonía visual impactante.
Lo que más nos cautiva del Full Platinum es cómo parece "encenderse" cuando nada desde una zona de sombra hacia una zona iluminada; el cambio de un blanco mate a un brillo plateado eléctrico es realmente mágico. Es un pez que aporta una sensación de orden y sofisticación minimalista al tanque. En el showroom, solemos decir que es el "diamante" del acuario: no necesita colores complejos para destacar, su valor reside en su brillo uniforme y su porte señorial. Ver a un grupo de estos ejemplares patrullando el acuario es, sin duda, una de las escenas más elegantes y relajantes que un acuarista puede disfrutar.