Heros severus
| ORIGEN | TEMPERATURA | PH / GH | ACUARIO | TAMAÑO | DIFICULTAD |
|---|---|---|---|---|---|
| ORIGEN | TEMPERATURA | PH/GH |
|---|---|---|
| ACUARIO | TAMAÑO | DIFICULTAD |
|---|---|---|
El Severum es un gigante tranquilo, pero su tamaño y dieta requieren una gestión específica del acuario.
Volumen de Agua: No es un pez para tanques chicos. Al ser un cíclido que alcanza un tamaño considerable y tiene un cuerpo alto, necesita espacio para nadar y maniobrar. Un acuario con buena profundidad y largo es esencial para evitar el enanismo y el estrés.
El "Arquitecto" Verde: Ojo con las plantas. Los Severum tienen una marcada tendencia herbívora. Si bien no son tan destructores como los Oscar, es muy probable que se coman las hojas tiernas. Lo mejor es usar plantas de hoja dura (Anubias, Microsorum) o enfocarse en una decoración de rocas grandes y raíces que imiten los márgenes de los ríos.
Filtración Potente: Comen mucho y, por ende, generan mucha carga orgánica. Una filtración que mueva varias veces el volumen del tanque y una rutina de cambios de agua semanales son fundamentales para evitar que los nitratos se disparen, lo que podría derivar en enfermedades de la línea lateral o de la piel.
Compañeros de Tanque: Son de los cíclidos más pacíficos dentro de su tamaño. Conviven perfectamente con cardúmenes de tetras grandes (como el Buenos Aires o Congo), loricáridos y otros cíclidos de temperamento similar. Evitá peces muy pequeños que puedan caber en su boca, porque aunque sean tranquilos, siguen siendo depredadores oportunistas.
Dieta Variada: Necesitan un balance entre proteína y vegetales. Alternar un buen pellet específico para cíclidos con espinaca blanqueada, arvejas peladas y alimento congelado como artemia o krill asegurará que mantengan sus colores vibrantes y un sistema digestivo sano.
Lo más atractivo del Severum es su mirada; es un pez que te sigue cuando pasás frente al vidrio y que rápidamente aprende quién es el que trae la comida. Los machos suelen desarrollar puntos rojos o patrones más intrincados en la cara y terminaciones de las aletas más puntiagudas que las hembras.
Es el pez ideal para quien quiere dar el salto a los cíclidos de gran porte sin lidiar con la agresividad extrema de otras especies. En un acuario bien decorado con troncos y luz tamizada, un grupo de Severum patrullando el centro del tanque ofrece una imagen de serenidad y majestuosidad difícil de igualar.