carassius auratus
| ORIGEN | TEMPERATURA | PH / GH | ACUARIO | TAMAÑO | DIFICULTAD |
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| ORIGEN | TEMPERATURA | PH/GH |
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| ACUARIO | TAMAÑO | DIFICULTAD |
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El Telescópico Cálico es un pez rústico en cuanto a parámetros, pero muy vulnerable físicamente debido a sus ojos.
Seguridad Visual: Sus ojos son grandes, sobresalientes y están recubiertos por una membrana muy fina. Es obligatorio que la decoración sea "a prueba de golpes": nada de piedras volcánicas, troncos con puntas filosas o plantas de plástico rígidas. El uso de plantas naturales de hoja suave (Anubias, Vallisnerias) o seda es lo ideal.
Nado y Competencia: Al tener un cuerpo comprimido y ojos que dificultan la visión periférica, son nadadores lentos y algo torpes. No deben compartir acuario con variedades rápidas (como el Cometa o el Common Goldfish), ya que estos últimos se comerán todo el alimento antes de que el Telescópico lo encuentre.
Filtración y Oxígeno: Como todos los Goldfish, tienen un metabolismo alto y ensucian bastante. Necesitás una filtración potente (preferentemente un filtro de cascada o canister) que mueva bien el agua pero sin generar una corriente que los revuelque, ya que se agotan fácilmente.
Alimentación Hundida: Para evitar que traguen aire en la superficie (lo que les provoca problemas de vejiga natatoria), es recomendable usar granulado de hundimiento. Remojar el alimento unos minutos antes de darlo ayuda a que baje rápido y sea más fácil de digerir.
Espacio Real: No son peces para peceras de bola. Necesitan volumen para desarrollarse y diluir los desechos. Un acuario largo es mejor que uno alto para facilitar su llegada a la superficie y el nado horizontal.
Lo más fascinante de la variedad Cálica es que el color azul que vemos no es un pigmento en la superficie, sino un efecto óptico producido por las capas de tejido profundo vistas a través de escamas transparentes.
Además, los Telescópicos no nacen con los ojos saltones. Cuando son alevines, parecen Goldfish comunes; los ojos empiezan a desarrollarse y "explotar" hacia afuera recién a partir de los 2 o 3 meses de edad. Tener un ejemplar cálico es tener un cuadro viviente en movimiento, donde cada pez tiene un patrón de manchas único e irrepetible. Es el habitante ideal para un acuario de agua fría diseñado con criterio y seguridad.