Guia de cuidado de Axolotes

En esta guía vamos a conocer un poco más sobre el axolote, sus características y necesidades, y qué tenemos que tener en cuenta para mantenerlo correctamente en nuestro acuario.

La idea no es simplemente aprender a mantener un animal en una pecera, sino entender cómo crear un ecosistema adecuado para él: desde la elección y preparación del acuario, el sustrato y la decoración, hasta la filtración, el ciclado, los parámetros del agua, la temperatura y la alimentación.

También vamos a hablar de su comportamiento, sus compañeros de acuario y algunos de los errores más comunes que podemos evitar desde el principio.

Porque antes de incorporar un axolote, lo más importante es preparar su ambiente y entender qué necesita para vivir bien.

El axolote (Ambystoma mexicanum) es un anfibio originario de México que pertenece a la familia Ambystomatidae.

A diferencia de la mayoría de los anfibios, mantiene durante toda su vida características propias de una etapa larvaria, como sus branquias externas. Este fenómeno se conoce como neotenia.

Es un animal acuático, carnívoro y de hábitos principalmente asociados al fondo. Tiene una visión limitada y utiliza otros sentidos para orientarse y localizar alimento.

Estas características hacen que su mantenimiento tenga algunas particularidades que debemos conocer antes de incorporarlo a nuestro acuario.

Antes de incorporar nuestro axolote, tenemos que preparar un ambiente que sea adecuado para él. No se trata solamente de llenar un acuario con agua: tenemos que crear un pequeño ecosistema capaz de mantener una buena calidad de agua y ofrecerle un lugar seguro donde vivir.

Lo ideal es que el acuario esté completamente preparado y ciclado antes de incorporar al animal.

Para un axolote adulto, recomendamos un acuario que tenga suficiente superficie de fondo para que pueda desplazarse cómodamente. No es necesario que sea especialmente alto: en este caso, un acuario largo y con buena superficie de base es más útil que uno muy profundo.

El agua es uno de los puntos más importantes del mantenimiento del axolote.

Antes de incorporar el animal, debemos asegurarnos de que el agua esté libre de cloro y cloraminas y que sus parámetros sean adecuados y estables.

Pero preparar el agua no termina ahí: nuestro objetivo es que el acuario tenga un sistema biológico establecido capaz de procesar los desechos del animal.

Y para conseguirlo necesitamos hablar del ciclado.

El filtro no solamente sirve para retirar partículas del agua. En su material filtrante viven bacterias que forman parte del ciclo del nitrógeno.

Estas bacterias transforman los desechos nitrogenados:

Amoníaco → Nitrito → Nitrato

estos compuestos son tóxicos para los axolotes, por lo que no debemos introducirlos en un acuario que todavía no está preparado para procesarlos. El nitrato es el menos toxico de estos y se elimina a través del cambio de agua. Recomendamos leer la guia del ciclado

Por eso, el ciclado debe realizarse antes de incorporar al axolote.

Necesitamos una filtración que permita mantener una buena calidad de agua y una colonia bacteriana estable.

los axolotes no necesitan una corriente fuerte. Un flujo excesivo puede generarles estrés y hacer que tengan que estar constantemente luchando contra el movimiento del agua.

Por eso, debemos buscar buena filtración con un flujo suave.

Podemos utilizar distintos tipos de filtros siempre que podamos controlar o distribuir correctamente la corriente.

Los axolotes se alimentan mediante succión y pueden ingerir accidentalmente aquello que encuentran debajo de su boca. Por eso debemos evitar piedras o grava pequeñas que puedan ser ingeridas.

Podemos optar por un fondo desnudo o por un sustrato de piedras grande que no pueda meterse en la boca o tan pequeña que le sea fácil escupirla

Lo importante es que ninguna partícula pueda quedar atrapada en su boca.

Aunque los axolotes no sean animales especialmente activos, es recomendable ofrecerles lugares donde puedan refugiarse.

Podemos utilizar cuevas, troncos, plantas y otros elementos de decoración siempre que sean seguros, estables y no tengan bordes cortantes.

Además, tienen una visión bastante limitada y generalmente no toleran bien la iluminación intensa. Si utilizamos una luz para el acuario, es importante que puedan acceder a zonas de sombra y refugio.

La temperatura es uno de los puntos más importantes en el mantenimiento de un axolote.

Son animales de agua fría y se sienten mejor en temperaturas relativamente bajas. Para un acuario doméstico, podemos apuntar aproximadamente a 16–20 °C, procurando que la temperatura sea estable.

El axolote es un animal carnívoro y oportunista. En la naturaleza se alimenta de distintos organismos acuáticos pequeños, como larvas de insectos, pequeños crustáceos, gusanos y otros animales que pueda capturar.

Una característica importante de su alimentación es que caza por succión. No necesita perseguir activamente al alimento: cuando algo se encuentra a su alcance, puede abrir rápidamente la boca y generar una corriente de agua que lo lleva hacia ella.

Por eso también tenemos que prestar atención al tamaño del alimento y a la forma en que lo ofrecemos.

Entre las opciones que podemos utilizar se encuentran:

  • Lombrices de tierra
  • tubifex
  • Madrecitas
  • Pequeños crustáceos y otros invertebrados
  • Larvas de insectos
  • Determinados cortes de carne
  • Alimentos comerciales formulados para axolotes

La alimentación debería ser variada y adecuada al tamaño, evitando alimentos que puedan generar problemas digestivos o que no estén formulados para sus necesidades.

Los axolotes son cazadores oportunistas. Muchas veces aprovechan el momento en que el alimento cae por la columna de agua para intentar atraparlo, en lugar de salir a perseguirlo activamente.

Por eso, una de las formas más sencillas de alimentarlos es ofrecerles alimento vivo, como lombrices u otros invertebrados adecuados. De esta manera, podemos introducir el alimento y dejar que el axolote vaya capturándolo a medida que se mueve y cae.

También podemos utilizar otros alimentos adecuados para su dieta, pero lo importante es observar cómo responde nuestro animal y asegurarnos de que realmente esté comiendo.

Mantener un axolote no consiste simplemente en llenar un acuario y agregar el animal. Como vimos a lo largo de esta guía, cada parte del acuario cumple una función y está relacionada con las demás.

Una buena filtración, agua de calidad, una temperatura adecuada, un fondo seguro, refugios y una alimentación correcta forman parte del mismo ecosistema.

Y, sobre todo, la mejor forma de cuidar a nuestro axolote es entender qué necesita antes de incorporarlo.

Si preparamos el acuario con tiempo, observamos al animal y mantenemos una rutina de mantenimiento, vamos a tener muchas más herramientas para detectar cualquier problema antes de que se convierta en algo grave.

Porque al final, no se trata solamente de mantener un animal en un acuario: se trata de crear un ambiente en el que pueda vivir bien.